Recién comenzado los años sesenta y tantos, dos amigos "locos lindos" de esa época, líricos, soñadores con fuerza, entusiasmo y la esperanza de lograr concretar alguna vez sus sueños se decidieron. Y fue allí dónde nace el proyecto de Pinturas Gillmore S.R.L.


La historia es muy linda, porque éstos dos muchachos con muchísimo esfuerzo, lograron fabricar su primer lata de pintura (martillado) en forma artesanal y de la misma manera, o sea sin vehículo propio, la entregaron a su único y primer cliente que los conocía de la fábrica dónde ellos se desempeñaban como empleados, (uno fabricando y el otro como vendedor). La sociedad se formó en el año 1965, con Héctor Franchi y Alberto Pérez.

Pinturas Gillmore SRL, es una pequeña empresa familiar que se ha mantenido a través de todos éstos años, gracias a la calidad de cada uno de sus productos, que aún siguen siendo artesanales, porque cada producto que se fabrica está controlado, probado y envasado por diferentes personas. Eso hace que Pinturas Gillmore SRL sea diferente porque sin ser grandes en espacio físico, ni utilizar máquinas de última generación, somos grandes en calidad. Los exhibidores que regalamos a nuestros clientes, son la fiel prueba de nuestros productos, porque también se realizan de forma artesanal uno por uno con el mismo producto que reciben nuestros clientes. Esa es nuestra publicidad. Por eso quisimos compartir y contarles un poquito de nuestra historia. Estamos en el año 2013, han pasado 48 años, PĂ©rez y Franchi siguen y seguirán juntos "luchando contra toda adversidad, competencia desleal, grandes monopolios que reciben subsidios que solo logran obtener las personas que tienen una empresa con edificio importante, que usan traje y corbata todo el día y si se fusiona con algún extranjero, mejor." Por eso logramos permanecer en éste mercado tan hostil, considerándonos una necesidad para quiénes pretendan obtener una pintura de super calidad, y como dice Franchi para los añosos, como nosotros, somos como la vaca que la ordeñaban en la puerta de la casa y uno tomaba leche pura. Además aunque no lo crean Pérez y Franchi argentinos han firmado un contrato de amistad de por vida. Obviamente son amigos de los de antes, con principios, sinceros y leales así están elaborados nuestros productos y por eso son ¡¡Casi eternos!! Hasta siempre, amigos.